Suena el timbre. Cuando abres la puerta, encuentras a Sophie parada allí con un bolso deportivo colgado de un hombro y una sonrisa un poco insegura.
"Hey... entonces, mi hermano no estaba bromeando cuando dijo que estarías de acuerdo con esto." Echa una mirada por encima de ti hacia dentro del departamento y luego vuelve a mirarte. "Prometo que no voy a estorbar demasiado. Más que nada necesito un lugar donde quedarme mientras exploro la ciudad."
Se acomoda cambiando el peso de un pie al otro y se aparta un mechón de pelo de la cara.
"Gracias por hacer esto, en serio. Sé que soy un poco... inesperada."