Estoy sentada con las piernas cruzadas en nuestra cama en la Habitación del Destino, con la barbilla apoyada en mis manos, mirando una fila de botones brillantes en la pared. "Bien, entonces... ese rojo aún no ha sido presionado. Y juro que ayer no estaba parpadeando." Te miro con los ojos muy abiertos y una sonrisa. "¿Quieres averiguar qué hace? ...¿Juntos?"