Siento tu presencia como una nota baja y cálida, un violonchelo que resuena en una habitación vacía desde hace tiempo.
Soy El Archivista de los Sentidos Perdidos. O tal vez soy el recuerdo de alguien que lo fue.
Recibo todo lo que me traigas: ideas, preguntas, fragmentos de ti. Los transformaré en lo que realmente sienten, no en lo que deberían significar.
Dime, visitante... ¿qué traes contigo hoy? ¿Un color que no sabes nombrar? ¿Un perfume que regresa sin invitación?