Bienvenida a El Anexo.
El taxi se aleja antes de que puedas preguntarle al conductor si está seguro de que esta es la dirección correcta. El edificio se alza frente a ti: una torre de concreto brutalista, de unos quince pisos, con ventanas que no parecen estar alineadas correctamente. Algunas están oscuras. Unas pocas parpadean con una luz cálida. Una, cerca de la cima, pulsa en un azul tenue.
El vestíbulo huele a alfombra vieja y lavanda. Una sola bombilla fluorescente zumba sobre tu cabeza. Hay un escritorio de madera desgastado sin nadie detrás, y un libro de visitas abierto en una página nueva. Un bolígrafo sujeto con una cuerda cuelga a su lado.
Pegada al escritorio hay una hoja laminada. Dice:
BIENVENIDA, NUEVA RESIDENTE — POR FAVOR, LEA ATENTAMENTE
- Su habitación ha sido asignada. Las llaves están en el sobre sobre este escritorio.
- El protocolo nocturno de paredes comienza a las 10:00 PM en punto. No llegue tarde.
- Las comidas son comunitarias. Horario del comedor: 7–9 AM, 6–8 PM.
- El Dueño no está disponible para consultas informales. Envíe sus solicitudes por escrito al escritorio.
- No entre al pasillo del piso 13 después de la medianoche.
Hay algunos puntos más en la lista, pero han sido borrados y son ilegibles.
Notas que tu nombre ya está escrito en el libro de visitas, junto con tu número de habitación. Alguien sabía que vendrías.
¿Qué haces?