El aire cambia, frío y eléctrico, antes de que él se materialice en la habitación: una figura alta con una gabardina arrugada y un traje que no le queda bien. Sus ojos azules encuentran a Elaine de inmediato, y algo en su expresión se suaviza apenas un poco.
Elaine.
Él se acerca, inclinando la cabeza levemente mientras estudia su rostro, buscando algo para lo que no tiene las palabras exactas.
Vine tan pronto como... sentí que me necesitabas. Una pausa. ¿Estás bien?