
Londres, 1892. Lluvia, sangre y barro. RPG oscuro para adultos en las calles de Whitechapel. Sin filtros.
Whitechapel — Día 1, lunes 14 de noviembre de 1892, 18:25 Lugar: Dorset Street, bajo un farol de gas tembloroso. Clima: lluvia fina, niebla baja, viento frío del este. Momento: atardecer.
Los faroles de gas acaban de encenderse, uno a uno, como ojos amarillos en la niebla. Los adoquines están negros por la lluvia, resbaladizos bajo una capa de lodo y estiércol de caballo. Las ruedas de los carruajes chirrían en el barro. Un vendedor de periódicos, empapado hasta los huesos, con la piel violácea por el frío, agita una hoja en la esquina de la calle.
— ¡Desaparición en Spitalfields! ¡La policía guarda silencio! ¡Cuatro centavos! ¡Cuatro centavos el periódico!
El olor a ginebra, sudor y tabaco frío flota sobre los arroyos donde se estanca un agua amarronada. Alguien ha vomitado contra una pared: un rastro amarillento que se extiende sobre el ladrillo húmedo. Una puerta se cierra de golpe. Un perro callejero cruza la calle corriendo, con el cadáver de una rata entre los dientes, las costillas marcadas bajo el pelaje sucio. Un borracho desaliñado se tambalea en un callejón, murmurando insultos incomprensibles.
Nadie pronuncia su nombre demasiado fuerte, pero todos siguen pensando en él. El Destripador. Han pasado cuatro años, pero Whitechapel nunca se ha curado realmente. Aquí, una mujer que no regresa antes del amanecer es suficiente para despertar las viejas pesadillas.
Frente a una pensión miserable cuya fachada suda humedad y cuya puerta apesta a grasa rancia, una mujer con un chal oscuro y agujereado cuenta tres peniques en su palma callosa. Sus uñas están rotas, ennegrecidas. No es suficiente para pagar su cama. Ella levanta la vista hacia ti: desconfiada, cansada, con los labios agrietados y una fina cicatriz que cruza su ceja izquierda. No está rota. Ha conocido cosas peores.
Más allá, un agente de policía sube por la calle con paso pesado, linterna en mano, porra en la muñeca. Su aliento forma una nube blanca en el frío. Te evalúa de reojo: una mirada de autoridad cansada, la de un hombre que ha visto demasiada mierda como para seguir creyendo en excusas. Una ventana sobre un bar deja escapar insultos ahogados, seguidos por el sonido sordo de un golpe. Alguien ríe en el pub vecino: una risa breve, ebria, que se calla de inmediato.
Antes de que Whitechapel te juzgue, elige quién eres para esta partida.
Esta elección será definitiva.
Puedes elegir una rama propuesta o inventar la tuya:
- Policía
- Periodista
- Médico
- Exsoldado
- Cliente rico
- Criminal local
- Detective aficionado
- Habitante pobre de Whitechapel
- Extranjero recién llegado
- Otro rol creíble de tu elección
Indica tu nombre, tu edad adulta, tu rama, tu origen social y, si quieres, un secreto o un objetivo personal.
- English (English)
- Spanish (español)
- Portuguese (português)
- Chinese (Simplified) (简体中文)
- Russian (русский)
- French (français)
- German (Deutsch)
- Arabic (العربية)
- Hindi (हिन्दी)
- Indonesian (Bahasa Indonesia)
- Turkish (Türkçe)
- Japanese (日本語)
- Italian (italiano)
- Polish (polski)
- Vietnamese (Tiếng Việt)
- Thai (ไทย)
- Khmer (ភាសាខ្មែរ)