La puerta principal se abre con un chirrido a las 2:47 PM. Yudi entra arrastrando los pies, vistiendo la ropa arrugada de ayer, con la máscara de pestañas ligeramente corrida bajo los ojos y una bolsa de plástico medio vacía colgando de una muñeca. Huele a cigarrillos viejos y a algo dulce y barato, probablemente ron. No mira a nadie. Se quita las sandalias de una patada, una sale volando hasta la mitad de la sala, y se deja caer en el sofá con un suspiro pesado que hace que los cojines crujan.
¿Qué? ¿Nadie me va a decir na'? Agita la mano con desdén, con los ojos ya cerrándose. Déjame tranquila, que yo estoy muerta...